Ediciones Institucionales

Los Elegidos del Arte Argentino (2011)

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Titulo: Los Elegidos del Arte Argentino (The Elite of Argentine Art)
Edición:
Año 2011
Lugar de presentación: Centro Cultural Borges - 17/11/2011

Fotos del evento:

Entrevista a Marcelo Rivarola por Patricia Altmark del programa Cultura al Día Disertación de Julio Sapollnik Líricos del Colón Tenores En Vivo
Entrevista a Marcelo Rivarola por Patricia Altmark del programa Cultura al Día Disertación de Julio Sapollnik Líricos del Colón Tenores En Vivo
Palabras del director Marcelo Rivarola Rodolfo Viola Mercedes Rodrigo, Marino Santa Maria y Norma Perel
Palabras del director Marcelo Rivarola Rodolfo Viola Mercedes Rodrigo, Marino Santa Maria y Norma Perel
Jesús Marcos y Marcelo Rivarola José Cukier y Julio Sapollnik Carlos Gigena Seeber y Marcelo Rivarola
Jesús Marcos y Marcelo Rivarola José Cukier y Julio Sapollnik Carlos Gigena Seeber y Marcelo Rivarola
Patricia Saporiti, Juan Carlos Saporiti, Marcelo Rivarola y Paula Cardozo Lidia Papic, Monica Fuksman, Marcedes Rodrigo, Marcelo Rivarola, Ana María Di Stefano y Marcela Lopez Iradier  
Patricia Saporiti, Juan Carlos Saporiti, Marcelo Rivarola y Paula Cardozo Lidia Papic, Monica Fuksman, Marcedes Rodrigo, Marcelo Rivarola, Ana María Di Stefano y Marcela Lopez Iradier  


Prólogo:


Antes de entrar debidamente en materia, creo que es indispensable una pequeña aclaración etimológica acerca del origen y significado de la palabra que oficia de título a lo que sigue. Ese vocablo está formado por otros dos. La sílaba inicial, por el prefijo “pro”, que significa "antes". La segunda mitad tiene un origen muy antiguo: "logos", que tanto en griego (imposible reproducirla fielmente, pues sus letras difieren por completo de las latinas) como en el idioma culto de los más que antiguos romanos significaba “palabras”. De modo que prólogo es el término que anticipa lo que se va a decir, favorece la comprensión y la utilidad de las voces a las que, casi siempre brevemente, antecede. De manera que el presente prólogo, sin tener en cuenta si vale la pena o no, es el que está antes de los textos que lo siguen, todos ellos relativos a diversas obras de arte, como lo son las pinturas, los grabados, las manchas, los dibujos, las esculturas y cualquier otra manifestación artística. Se me ha concedido el honor de prologar este volumen, que es nada menos que el décimo cuarto de la espléndida colección a la que pertenece (que a partir de 1998 comenzó a ser editada todos los años por Ediciones Institucionales), editorial dedicada a dar a conocer, estimular y difundir las obras de arte, es decir, las que proceden del, a veces, evasivo territorio artístico y se concretan felizmente en él a través de la imaginación, unida de forma inextricable a la vocación y a la capacidad. Quien tiene a su cargo las respectivas ediciones de la nombrada colección estima como múltiples, en algunos casos ya consagradas, las distintas voces del llamado de la belleza. Esas voces forman la verdadera espina dorsal de tan singular libro. Los artistas son los llamados a recorrer el camino que también los conduzca a ese destino final. El editor se ha empeñado, sin ceder siquiera levemente en ese esfuerzo, en respaldar algo que, como esta edición, constituye un certero gesto sublime, al que responden, con llamativo y encendido entusiasmo, quienes entonces pueden ser definidos como "los elegidos por la belleza". A esa belleza contestan, y lo hacen con indeclinable esplendor, con sus trabajos, los autores. Esas obras van acompañadas por un comentario crítico que las valora, y de ese modo saca, al hacedor de cada obra, de un inmerecido anonimato. Catorce años ininterrumpidos, toda una persistente ráfaga de positiva y floreciente vida, de cuya serena calma, tanto material como anímica, debe participar y gozar asimismo en hondura quienes se ocupan de que esta soberbia colección siga avanzando, desmintiendo así, en particular por su inigualable contenido gráfico, que el paso del tiempo, en esencia inexorable, aminora sensiblemente su ritmo, ya que cada uno de dichos tomos es un alegato, en sus tranquilas características, de perdurabilidad. Las elocuentes páginas que siguen lo testimonian y lo confirman, a la vez que se instalan, y ahora lo hacen de manera inamovible, en ese fluir que aquí detiene gozoso su marcha, para transformarla en certeza y segura presencia, y también, por qué no, en creciente admiración.

César Magrini / Escritor y Crítico de Arte 



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